Historia del Gofre

Los gofres son uno de los dulces más populares ya que se trata  producto  de repostería consumido y conocido por un gran número de personas a lo largo de todo el mundo, están formados por  una masa de consistencia crujiente similar a la de una galleta que se prepara entre dos planchas calientes, también son conocidos por el nombre de waffles.

Tienen la particularidad de que puede acompañase de una amplia gama de alimentos, así puedes encontrarte gofres con chocolate, nata, helado, vainilla, canela,sirope, miel e incluso de gusto salado o acompañado de frutas.


Historia antigua y reciente de los gofres

Se tiene constancia de que la costumbre de cocinar esta masa de harina utilizando para ello dos placas y condimentando dicha masa con otros alimentos, tiene su origen en la Antigua Grecia, este es el origen más remoto sin embargo los gofres que consumimos actualmente provienen de Estados Unidos, exactamente de los primeros emigrantes americanos que regresaron a Europa introduciendo este postre en la cultura culinaria del Viejo Continente.

El autor material su  introducción  en Europa fue el americano Thomas Jefferson que en 1789 trajo la primera gofrera, una plancha formada por una serie de cuadrículas con las que se cocinaba el postre y que era la encargada de  proporcionar el aspecto característico y mundialmente famoso de los gofres.

Maurice Vermersch pionero en la evolución del gofre

Si bien como ya hemos dicho el gofre tal y como lo conocemos actualmente tiene su origen en Estados Unidos, su evolución  se materializó con el añadido de otros ingredientes a la masa como nata, chocolate y otros dulces, esta innovación se debe al belga Maurici Vermersch que  dio a conocer estas nuevas variedades en la Exposición Universal celebrada en la ciudad de Bruselas en 1960.

Tal fue el éxito del producto durante la exposición que el bueno de Maurice decidió cruzar el charco, expandir su negocio y promocionar su producto en el Nuevo Continente, para ello se desplazó 4 años más tarde a la Feria Mundial de Nueva York en Flushing Meadows,Queens, allí en un recinto ferial que simulaba el aspecto de un poblado medieval da aprobar a los americanos su creación.

En principio denominó a este postre como “bruselas waffles” pero pronto reparó que los americanos desconocían donde estaba Bruselas por lo que les dió un nombre más adecuado para el público norteamericano pasando a denominarse “Bel-gem gofres”.

Además de innovar en la composición añadiendo fresas y crema batida a la masa, Vermersch utilizaba levadura leavener y untaba las placas con manteca de cerdo, estos nuevos gofres tuvieron un éxito notable durante la exposición y aún a día de hoy se trata de uno de los   más populares entre los consumidores de este producto de repostería..

Además de los gofres belgas en la actualidad es posible disfrutar de otras variedades como el gofre de Lieja, los Virgina Waffles, el gofre al estilo Hon-Kong o la amplia variedad de gofres norteamericanos.

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